Alimenta tu paz interior, recreando tu vista al pasar por el camino rutinario. Atendiendo a los pequeños detalles y apreciando maravillas que la creación divina te ofrece.
Alimenta tu paz interior, recreando tu vista al pasar por el camino rutinario. Atendiendo a los pequeños detalles y apreciando maravillas que la creación divina te ofrece.